Aguado rechaza que «los extremos» estén en el Gobierno porque «van a lastrar las reformas»

El candidato a la presidencia de la Comunidad por Cs, Ignacio Aguado, ha destacado que Isabel Díaz Ayuso, su rival en el PP, «aún no ha pedido perdón» por comparar ayer los casos de Cifuentes y el asesinato del niño Gabriel. Cree que Ayuso, al elegir a David Pérez como número 2 y por otras decisiones, «ha cambiado el centro liberal por la derecha conservadora».

A su juicio, para gobernar «hay que mirar al centro y no a los extremos», ha dicho en un desayuno organizado por Vanity Fair. De ahí que tenga claro que «si depende de mi grupo, Errejón no será presidente de la Comunidad». Podemos, «a quienes conozco porque les he tenido sentados a mi derecha» durante la legislatura, están «en su guerra permanente, viendo cómo va a quedar la lista, quién le corta la cabeza a quién… esos son sus debates». Y aunque hablará «con todos» tras las elecciones, cree que «los extremos no deben estar en el Gobierno porque van a lastrar las reformas».

Ignacio Aguado defiende a su compañera Begoña Villacís, tras las informaciones publicadas por ABC, y asegura que «ha dado todas las explicaciones; y el que quiera escuchar, que escuche». Ha achacado al «momento político» que se intente «manchar a Villacís» porque es una candidata muy potente.

Aguado aboga por el modelo de primarias de Ciudadanos –él mismo se enfrenta a 14 rivales–, frente a la elección «digital» de otros partidos. Se dice «orgulloso» de haber participado en el acto de Colón y de defender allí «la bandera de mi país».

Aguado se ha mostrado muy crítico con las políticas de movilidad de Carmena; la A-5 con semáforos «se colapsa», y proponen soterrarla mejor. «Que me presenten al genio que los planteó», ha ironizado.

En cuanto a Madrid Central, advierte que está trasladando el problema de tráfico y contaminación a otras zonas. Y ha recordado a la alcaldesa que «no todo el mundo vive en el centro ni puede ir al trabajo en bici o en patinete».

En clave nacional, cree que «el cordón sanitario lo puso el PSOE y Pedro Sánchez», porque «pactó con Torra y con Bildu; eligió darse paseos con Torra por Moncloa y no llamar ni una sola vez a Rivera».

No ha querido desvelar si él pactará, ni con quién, tras el 26-M, porque hasta entonces se centrará en «intentar seducir» para que «el centro crezca y no los extremos». En todo caso, cree que los extremos no deben estar en los gobiernos porque «lastrarán las reformas». Y resta importancia a la imagen de su partido en Colón con PP y Vox: «La foto con la que me quedo es la de 200.000 personas allí».

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