¬ŅA qu√© selecci√≥n volver√≠a Lionel Messi? (Si es que finalmente vuelve)

Messi frente a Croacia, en Rusia 2018. No volvió a jugar para la Argentina después del Mundial Fuente: AP РCrédito: Petr David Josek

El posible regreso de Lionel Messi a la selección en los amistosos de marzo revolotea en el aire. No ha sido totalmente confirmado ni por el protagonista ni desde la AFA, pero el simple rumor ya es suficiente como para analizar lo que significaría la vuelta al equipo de su máxima estrella.

En principio, el solo hecho de pensar en un Messi otra vez vestido de celeste y blanco ya genera alegr√≠a, porque es sin√≥nimo de f√ļtbol, m√°s all√° de que algunas de las experiencias m√°s recientes no hayan sido las mejores. Me pareci√≥ muy saludable que tanto en su caso como en el de otros jugadores haya habido hasta la fecha un impasse desde el escenario de dramatismo y desolaci√≥n que cerr√≥ la participaci√≥n de Argentina en el Mundial de Rusia 2018. Tambi√©n creo que todav√≠a tienen mucho para dar, que mantienen vivo el fuego por estar en la selecci√≥n, que a muchos de ellos no se les pas√≥ el cuarto de hora y que podr√≠an aportar soluciones para jugar mejor al f√ļtbol.

Despu√©s de Rusia se produjo un recambio natural, algunos hombres se han ido y hubo un tiempo de distensi√≥n para comenzar un nuevo proceso. Pero el f√ļtbol sigue siendo una cuesti√≥n de capacidad. Los temas perif√©ricos como el amor a la camiseta, la sangre joven o el hambre de gloria, no alcanzan necesariamente para jugar bien y lo que termina siendo definitorio para lograr un rendimiento √≥ptimo es que el entrenador sea entrenador y no un adulador, que conozca profundamente el juego y que designe a quienes considera los mejores para interpretar su idea. Teniendo en cuenta esas premisas suena a desperdicio no contar con jugadores como Messi, Sergio Ag√ľero o √Āngel Di Mar√≠a, que acumulan experiencia, que saben administrar con inteligencia sus capacidades atl√©ticas y que contin√ļan siendo figuras en la √©lite del f√ļtbol mundial.

En los √ļltimos tiempos se ha exagerado la tendencia a personalizar las victorias y las derrotas, y en la consideraci√≥n general quien perdi√≥ en Rusia no fue la selecci√≥n sino Messi, o Messi y “sus amigos”, una explicaci√≥n interesada y poco racional de lo ocurrido, que no me cabe en la cabeza ni me consta que haya sido real, porque no conozco ning√ļn jugador que se tome la atribuci√≥n de armar un equipo. Pero en lo concreto, a Messi se lo ha cargado con la responsabilidad de la frustraci√≥n colectiva, y casi de traici√≥n a la patria, con la cual los argentinos solemos recibir una derrota deportiva. Quitarle esa carga, limpiar su mente de impurezas, convencerlo de que no existe ninguna deuda (hablamos de ser campeones del mundo como si fuera lo mismo que ponerse a vender s√°ndwiches en la esquina) tendr√≠a que ser una tarea fundamental para facilitarle el retorno.

Menotti puede ayudar

Los futbolistas son profesionales, pero incluso los que llevan una carrera larga y han conquistado muchos t√≠tulos siguen siendo m√°quinas que piensan y sienten como cualquier otra persona. Hay una parte emocional que no debe perderse de vista. En ese sentido, la presencia de C√©sar Luis Menotti en la estructura de la selecci√≥n puede jugar un rol importante. El Flaco tiene un magnetismo muy particular para seducir y cautivar al jugador. Si dentro de sus funciones estuviera la de estar cerca del plantel de la selecci√≥n sin duda ser√≠a de gran ayuda para quitarles las obsesiones a los Messi, Ag√ľero y compa√Ī√≠a, para reforzarlos y lograr que se liberen y act√ļen tal como lo hacen cada semana en sus equipos.

En cuanto a lo futbolístico, Messi podría encajar en el tipo de equipo que parece pretender Lionel Scaloni. Hasta ahora y salvo en contadas ocasiones, el crack rosarino no ha encontrado a su alrededor ese marco que le permita esperar que surja la genialidad con la que se gana un partido. Porque en general, la inspiración o la genialidad se encuentran dentro de un funcionamiento y deben aparecer de manera espontánea, no forzada. Si hay que eludir a diez rivales o frotar la lámpara en cada jugada todo se torna mucho más difícil.

El Messi actual ya no es aquel gambeteador permanente sino que est√° jugando como estratega. Es un cuarto volante que termina rematando las jugadas, pero que en muchos casos tambi√©n las inicia. Necesita de laterales profundos (quiz√°s el gran d√©ficit del f√ļtbol argentino en los a√Īos recientes), de volantes que participen mucho del juego y lleguen al √°rea tirando paredes, de delanteros que apoyen, de una salida prolija desde atr√°s que permita encadenar pases con fluidez para lo encuentren flotando entre las l√≠neas del rival.

Cuando uno piensa un equipo con un jugador como Messi tiene que rodearlo con un estilo que aproveche su valor agregado, que lo impulse a ser mejor y sepa explotar al m√°ximo todas sus virtudes. ¬ŅCabe pensar que algo as√≠ podr√≠a darse cuando finalmente se produzca su regreso? Entiendo que s√≠. Por otra parte, en una situaci√≥n como la de la selecci√≥n -donde los ensayos son muy espor√°dicos- jugar los amistosos ante Venezuela y Marruecos le permitir√≠a al crack del Bar√ßa fortalecer las nociones que pueda tener sobre lo que pretende el entrenador.

Faltan apenas unos d√≠as para saber qu√© pasar√° con Messi en la ventana FIFA del mes pr√≥ximo. Mientras tanto, el f√ļtbol argentino lo sigue esperando.

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