«A los niños no se nos debería ocultar la realidad»

«El grito», el cuadro del noruego Edvard Munch que se convirtió en icono cultural tras la Segunda Guerra Mundial, le sirvió de inspiración a la alumna del colegio vallisoletano Jesús y María, Clara Elisa Mozo Antolín, para hacer el mosaico que ha resultado ganador de uno de los accésit del concurso internacional convocado por la Fundación Cristóbal Gabarrón con motivo del 70 aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos.

Esta estudiante de 12 años recurrió a la obra que en 2004 se volvió trístemente célebre de nuevo tras ser sustraída del Museo Munch de Oslo una de las cuatro versiones que dejó el pintor para mostrar las «horrorizadas» consecuencias que trae no respetar los derechos humanos, según detalló al periódico la estudiante, que manifestó estar «muy ilusionada» con el reconocimiento. Mozo Antolín realizó la composición durante un taller que el pasado octubre impartió el artista Cristóbal Gabarrón en la Casa de la India de Valladolid, a donde acudió con el resto de compañeros de Plástica. Clara Elisa ve «bastante interesante» poder participar de la mano de su centro educativo en iniciativas como ésta, ya que «permite a los niños darnos cuenta de lo que está pasando en el mundo». En opinión de esta estudiante, «a los niños no se nos debería ocultar la realidad» como a veces ocurre, ya que considera que son los más pequeños los que verdaderamente se conmueven con las injusticias que a veces pasan desapercibidas para los adultos.

El accésit conseguido por esta joven alumna es el único premio que ha ido a parar a España del concurso convocado por el artista murciano en colaboración con Naciones Unidas y el Alto Comisionado de los Derechos Humanos, cuyos galardones han tenido destinos tan diversos como EE.UU., Portugal, Canadá, Bangladesh, Tailandia o Bolivia. Actualmente, 40 trabajos seleccionadas entre las 70 obras finales del concurso se exponen en Centro Kanal Pompidou de Bruselas.

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