A 50 a√Īos de Abbey Road, la cr√≥nica de un final anunciado

El 8 de agosto de 1969 los cuatro m√ļsicos se acercaron al estudio que pasar√≠a a llamarse Abbey Road en 1970 Fuente: Archivo

¬ŅPuede una banda al borde de su disoluci√≥n definitiva y con profundas grietas internas grabar un gran disco? La respuesta es Abbey Road, el √°lbum m√°s vendido de la historia de The Beatles y de cuyo lanzamiento se acaban de cumplir cincuenta a√Īos.

Considerado hoy como uno de los picos creativos de la banda de Liverpool, Abbey Road se grab√≥ en medio de un clima de tensi√≥n creciente, a√ļn cuando Paul McCartney le hab√≠a prometido a George Martin que los integrantes del grupo olvidar√≠an sus diferencias en el terreno de los negocios, una de las razones m√°s evidentes de los enfrentamientos de esa √©poca. Sin embargo, los problemas aparecieron pronto, reflejados en discusiones muchas veces superfluas.

Aunque anunciaron su separación en abril de 1970, las huellas del desgaste ya se notaban con claridad cuando terminaron Abbey Road. No hacía mucho habían concluido la tortuosa grabación de Let It be, publicado un mes después de la noticia de la disolución del grupo junto con un documental que fue la prueba concluyente de esos problemas insalvables.

Sin lugar a dudas, 1969 fue un a√Īo intenso para los Beatles. En marzo se celebraron dos bodas: Paul se cas√≥ con Linda Eastman y John con Yoko Ono, en una √≠ntima ceremonia en Gibraltar que precedi√≥ al famoso bed-in de Amsterdam. El mismo d√≠a de la ceremonia de Paul, George y su esposa, Patty Boyd, fueron detenidos por posesi√≥n de marihuana.

Tambi√©n se resolvi√≥ ese a√Īo la incorporaci√≥n de Allen Klein como director de Apple, una imposici√≥n de Lennon que le puso los pelos de punta a Paul. Meses despu√©s el grupo perder√≠a el control de la editorial Northern Songs y, por consiguiente, del manejo de sus propias canciones, un desaguisado que unos cuantos a√Īos m√°s tarde, en 1985, permitir√≠a que Michael Jackson se hiciera con ese valioso cat√°logo.

La grabación de Abbey Road se llevó a cabo un mes después del histórico miniconcierto en el tejado de los estudios Apple en Saville Row, con George Martin -ausente en Let It Be, producido por el polémico Phil Spector- otra vez como socio.

La modalidad de trabajo fue muy similar a la que hab√≠an dispuesto para The White Album: una vez grabadas las bases, cada integrante trabaj√≥ por su cuenta sus composiciones, como si se tratara de grabaciones solistas. La postura de McCartney, convencido de que para organizar ese peque√Īo caos era necesaria una apelaci√≥n al perfeccionismo que Lennon detestaba, no mejor√≥ el ambiente.

Y los tiros por elevaci√≥n estuvieron a la orden del d√≠a: You Never Give Me Your Money y Carry That Weight aluden claramente a la figura de Klein, un ataque no del todo sutil que empuj√≥ a Lennon a proponer que sus canciones ocuparan una √ļnica cara del disco para estar claramente separadas de las de Paul.

Lennon tambi√©n se neg√≥ a seguir trabajando en Maxwell’s Silver Hammer, una canci√≥n de Paul que se hab√≠a ensayado tantas veces como para colmarle la paciencia. Al mismo tiempo hizo instalar en los estudios una cama de buen tama√Īo -comprada en los famosos almacenes Harrods- para tener cerca a Yoko, aquejada por una lesi√≥n en la espalda que le imped√≠a moverse con comodidad. Munida de un micr√≥fono, Yoko hac√≠a comentarios filosos sobre el desarrollo de las sesiones, un actitud que irritaba especialmente a Paul y George.

Por primera vez en mucho tiempo ninguna de las composiciones de McCartney eran las indicadas para convertirse en singles. Los temas elegidos fueron entonces Come Together -un t√≠tulo cargado de un venenoso doble sentido en ese contexto de guerra interior- y Something, de Harrison, que tambi√©n exhibir√≠a su talento como compositor con la dulce y refinada Here Comes The Sun. En Come Together a√ļn brillaba la virtuosa din√°mica creativa de la dupla Lennon/McCartney. Perspicaz, Paul not√≥ incluso que el verso inicial de la versi√≥n original de John se parec√≠a demasiado a You Can’t Catch Me de Chuck Berry y sugiri√≥ un arreglo diferente para evitar problemas. Hasta Ringo, quien cansado de los problemas hab√≠a se hab√≠a alejado temporalmente de la banda en agosto del ’68, pudo incluir una canci√≥n de su factura, Octopus Garden, una melod√≠a sencilla con aires de country and western coronada con un inspirado solo de guitarra de Harrison.

A√ļn en ese entorno desfavorable, uno de los principios rectores de Martin fue el de llevar a la m√ļsica del grupo a un nivel superior. “Tienen que escribir sinfon√≠as o movimientos en lugar de las r√°fagas de tres minutos de los temas pop”, argument√≥. De √©l fue la idea de armar un final extendido para el disco. Y con ese objetivo les propuso a Paul y John que recogieran fragmentos de temas inconclusos para arreglarlos bajo la forma de una suite cl√°sica. Ese fue el origen del largo medley que va del track 10 ( Sun King) al 16 ( The End), donde Paul -fiel a su af√°n de protagonismo- se hizo cargo de pronunciar el epitafio colectivo de la banda: “El amor que recib√≠s es equivalente al amor que das”.

Para promocionar Abbey Road, los Beatles hicieron una √ļltima sesi√≥n fotogr√°fica, te√Īida por la una inocultable melancol√≠a, en la mansi√≥n campestre de John y Yoko, en Tittehurst Park. Quedaba poco de la pasi√≥n, el optimismo y el humor sard√≥nico de la √©poca en la que naci√≥ la beatleman√≠a, pero al mismo tiempo, entre esas ruinas, empezaba a forjarse un mito indestructible.

Lee m√°s: lanacion.com.ar


Comparte con sus amigos!